jueves, 15 de abril de 2010

Patriotismo o el amor a los plátanos maduros


Me apetecía escribir algunas líneas sobre el patriotismo, pero enseguida me percaté de que no tenía una idea muy clara de lo que significa ser patriota. Hombre de letras, lo primero que hice fue buscar el significado de la palabra patriotismo en el diccionario de la RAE. Patriotismo: “Amor a la patria”. “Sentimiento y conducta propios del patriota”. Bien. El paso siguiente estaba cantado: buscar el significado de la palabra patriota: “Persona que tiene amor a su patria y procura todo su bien”. Sin embargo, lo que más llamó mi atención fueron las acepciones tercera y cuarta. En Cuba, a los billetes o monedas de un peso se los llama patriotas. Y en Nicaragua, a los plátanos maduros. Perfecto. Pero seguía sin tenerlo claro. Entonces me dije: dado que la teoría no ha despejado mis dudas (nunca lo hace), me fijaré bien en los que se autoproclaman patriotas. Y eso hice. Tecleé la palabra patriota en el buscador Google, sección Noticias. En la pantalla del ordenador, una cascada de noticias que hablaban de patriotas. Noticias sobre el disidente cubano Guillermo Fariñas, sobre el presidente del Barça Joan Laporta, sobre la milicia extremista cristiana Hutaree, sobre el presidente del PNV Iñigo Urkullu, sobre el presidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps… Seguía sin tenerlo claro. La radical subjetividad del término, las distintas maneras en que es empleado, dificultaban mi tarea. Después de mucho cavilar (calculo que unos cinco minutos), llegué a la siguiente conclusión: El patriotismo es un arma de destrucción masiva empleada por autoproclamados patriotas que solo buscan satisfacer sus propios intereses. En fin, creo que me quedo con el amor a los plátanos maduros.

ULTIMA HORA, 13/04/10