miércoles, 15 de diciembre de 2010

Javier Cánaves en el blog de José Luis Piquero (y algo sobre Ruido de fondo, de Don Delillo)



Puedes acceder al blog de José Luis Piquero pinchando aquí.

Aprovecho que actualizo mi blog para recomendar la lectura de Ruido de fondo, de Don Delillo.

Es una puta paranoia. Me ha hecho reír a carcajadas. Algunos diálogos son sencillamente brillantes. Juega con el absurdo en un contexto realista y sale bien librado. Va del miedo a la muerte. Va de la tecnología, de su insuficiencia cuando se trata de librarnos de ese miedo. Va de la sociedad en que vivimos. Del vacío. De los supermercados y las viviendas unifamiliares. Va de la familia, de la vida en EE.UU., es decir, en el mundo occidental.

Si quieres leer una crítica de verdad sobre la novela tendrás que irte a otro blog.

A continuación transcribo un pasaje de la novela, concretamente las palabras que, con voz calmada y precisa, uno de los pilotos dirige a la grabadora de la cabina de un avión que está cayendo en picado desde una altura de diez mil metros (palabras que el pasaje aterrorizado puede escuchar):

“Habla el vuelo 213 de American dirigiéndose a la grabadora de abordo. Ahora ya sabemos cómo es. Es peor de lo que nunca habíamos imaginado. En el simulador de Denver jamás nos prepararon para una cosa así. Nuestro miedo se ha vuelto puro, tan despojado de distracciones y presiones que ha llegado a convertirse en una forma de meditación trascendental. En menos de tres minutos aterrizaremos, por así decirlo. Encontrarán nuestros cuerpos diseminados en algún campo humeante, desencajados aún por las macabras posturas de la muerte. Te quiero, Lance”.

Hasta aquí el comentario.

La foto del principio es una forma de atraer lectores a este blog.

Marketing agresivo. Aprendo de los mejores.

(Tranquilos, no abusaré del recurso)