martes, 3 de mayo de 2011

Aullido (refrito)

He visto a las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura del fútbol, arrastrándose por los callejones hediondos de las declaraciones que llaman al odio y a la destrucción del enemigo, supuestos “hipsters” con cabezas de ángel ardiendo en las hogueras del neofascismo galopante y el analfabetismo funcional, tipos pobres de espíritu, cegados por la cháchara imbécil de tanto aspirante a Hitler, alzando sus brazos al dios del desprecio, arropados por la complacencia de los dueños del mundo, consumidores de eslóganes y de todo clase de golosinas electrónicas y complementos de moda que entregaron su alma a cambio de un poco de ocio, que pasaron por las universidades como ovejas por campos en los que pastar, tipos supuestamente inteligentes y sensibles, padres de familia, hombres de negocios, increpando a chavales de veintipocos años al grito de sudaca, negro o gitano, hombres que se acurrucaron en un rincón de su habitación y meditaron la posibilidad de suicidarse después de la derrota de su equipo, tarados con esvásticas tatuadas en brazos y nuca que fueron arrestados por pegarle una paliza a un hincha rival a la salida del estadio, que comieron fuego en pastillas y titulares de prensa dirigistas, populistas, reaccionarios, que se encadenaron a la locura vacía de los cánticos y el adocenamiento, que repitieron consignas de sus ídolos de paja, patrocinados por marcas de primer nivel mundial, que hundieron su vida y sus sueños en la noche oscura de su espina dorsal doblada por el exceso de horas frente al televisor, aprendiendo los nuevos discursos, jamás superiores a los 140 caracteres, así como las tácticas más avanzadas en guerrilla urbana y preventiva…

ULTIMA HORA, 03/05/11