martes, 28 de febrero de 2012

Mujer cucaracha


He decidido acuñar un nuevo término, a ver si me hago rico. Necesito ver el mundo desde otra perspectiva. Este nuevo término es el de mujer Parcoblatta o mujer cucaracha. Con él se pretende designar a aquellas mujeres que desprenden una sexualidad imposible de ignorar para los machos de su especie. Hablamos de una sexualidad obvia, diría que agresiva. Hablamos de esas mujeres que nos obligan a girar el cuello cuando pasan por la calle. Ya saben de qué hablo.  Todos hemos conocido y ansiado a alguna de estas mujeres. Que luego no fueran todo lo que sus curvas prometían es otra cuestión. No hablamos de correspondencias ni de satisfacciones, sino de los cebos más evidentes de que se sirve la especie para perpetuarse por el simple placer de perpetuarse. Como algunos políticos, pero no nos desviemos. Mujer Parcoblatta o cucaracha, ¿por qué? La idea me la ha proporcionado la revista Natura Hoy. A continuación transcribo la entradilla de uno de los artículos de esta publicación, artículo titulado “Sex appeal” y aparecido el pasado martes. «¿Hasta dónde puede llegar la atracción sexual que desprende un animal? En el caso de las cucarachas de la madera (Parcoblatta), hasta medio kilómetro de distancia. Científicos estadounidenses han descubierto la feromona que emiten las hembras de estos insectos, que tiene esta efectividad tan espectacular». O sea, que si te llamo cucarachita mía (esto es un mensaje personal) no debes enfadarte; en realidad, te estoy diciendo que me pones verraco. Avisada estás, mi vida.

ULTIMA HORA, 28/02/2012

10 comentarios:

María dijo...

Ahora ya entiendo por qué "la cucaracha no puede caminar..." Y no es "porque le faltan las dos patitas de atrás".
Curioso artículo...

Bruja Roja 62 dijo...

...quien fuera cucaracha...

tina dijo...

jajajajaja el final me ha encantado y tu nuevo término para definir a algunas de las de mi sexo tremendo, qué tremendo eres!

Anónimo dijo...

No solo eso ,también su cerebro produce antibiótico
Quien fuese cucaracha

Javier Cánaves dijo...

Pondré un altar en mi habitación para adorarlas.

Anónimo dijo...

¡Quién pudiera a veces controlar el alcance de sus feromonas y despertar a algún que otro dormido!

Elena dijo...

creo que hay otras palabras, que nos pueden gustar más;
a mi, personalmente si me llamaran cucaracha o cucarachita, que lo mismo da, no sé que sería capaz de hacerle al susodicho...

Javier Cánaves dijo...

¿Cariño esta bien? ;)

Saludos.

Elena dijo...

muchísi...símo mejor !...
pa derretirnos !

Javier Cánaves dijo...

Sabía yo que podía...