Ocurrió hace dos veranos. Acompañaba en coche a mi hija, que acababa de cumplir 7 años, y a un amigo suyo a la casa de los padres de éste. No sé a cuento de qué se inició la conversación. Iba escuchando las noticias cuando, de pronto, percibí que el ambiente se caldeaba. Apagué la radio y me centré en la conversación de los niños. Discutían sobre Dios. Mi hija defendía su existencia mientras que su amigo se empecinaba en asegurar lo contrario. Su argumentación para defender su postura me pareció curiosa: “Si Dios existiera, todo el mundo tendría un Porsche”. Mi hija, por su parte, se apoyaba en el prestigio de la letra impresa. “Pues yo he leído en un libro que Dios creó el mundo”. Para fortalecer su argumento, tiró de autoridad. “Además, mi madre dice que Dios existe”. El niño, ignorante de la autoridad que en materia teológica detenta la madre de mi hija, rebatió esta última frase: “¿Tu madre estaba ahí?”. No contento, siguió torpedeando la línea de flotación de su amiga. “Mi abuelo dice que no existe”. En ese momento supe que el momento de mi intervención había llegado. “Papá, ¿verdad que Dios existe?”, me preguntó mi hija, ofendida por la actitud belicosa de su compañero. Se hizo un silencio expectante. “Es una cuestión de fe”, dije, ignorando la edad de mi auditorio. “Ni su existencia ni su inexistencia pueden demostrarse, así que lo importante es respetar la opinión del otro y, sobre todo, tratar de ser buenos. Exista o no exista, que yo no lo sé, hemos de ser buenos”. No volvieron a sacar el tema.
ULTIMA HORA, 21/02/2012
20 comentarios:
El auditorio comprendió bien, en esa edad impera la lógica que se pierde con los años.
Leo Bassi, con un vaso de agua en la mano, demostró que Dios no existe. Dijo, Dios, tienes una gran oportunidad de hacerte ver, en tv, ante millones de personas, para acabar con las dudas, lo voy a dejar caer, si existes, cógelo.
Y el vaso hecho añicos
Y tú eres bueno. Muy bueno.
La última y más novedosa teoría, es que somos meras " máquinas de supervivencia ". Y eso es todo. Así que Dios, ná de ná.
Pues no le contaré la teoría de Bassi al amigo de mi hija, Malone, porque la sumará a la de los porches y entonces ni cuestión de fe ni hostias. Dejémosle en la incertidumbre.
Gracias, Ernesto.
Un abrazo.
Elena, esta máquina de supervivencia te envía un saludo afectuoso. Gracias por estar ahí.
En realidad, para un niño lo natural es la fe. Dudo que vean la diferencia entre la existencia de Dios, Papá Noel, el Ratoncito Pérez o sus padres, que son los dioses más infalibles. La vida, la edad y los adultos nos encargamos de ir poniendo trabas a todas sus creencias...
Me ha encantado! Esta la posibilidad de si existe o no existe, aunque también está la de si existió. No sé, hoy, no sabría por cual decantarme.
Bien dicho.
Los niños entienden todo demasiado bien, por eso quedaron callados.
;-)
Saludos.
Se ve que soy como un niño, María, ya que tampoco tengo tan muy claro dónde está la diferencia. ;)
¡Un abrazo!
Gracias, José Antonio. Yo tampoco sé por qué opción decantarme. ¿Vale pedir el comodín del público?
Gracias, Blue.
Sí, me gusta creer que entendieron, aunque existe la posibilidad de que pensaran: "como sigamos discutiendo nos va a soltar otro royo más largo, mejor paramos".
Un saludo.
una mis preguntas es si el hombre es bueno o malo por naturaleza ...
Si me lo preguntaran los niños, les diría que no lo sé, pero que es importante intentar ser buenos. Si después me preguntaran qué significa ser buenos, les diría que lo contrario de ser malos y acto seguido subiría el volumen de la radio, jeje.
Saludos.
Al final sólo es cuestión de fe, lo único que hacemos a lo largo de la vida es ir cambiando las cosas en las que creemos. Vamos dándoles diferentes nombres pero en el fondo son sólo asideros, las muletas en que apoyarnos para seguir caminando. Que conste que se callaron porque entendieron perfectamente lo de "buenos" e incluso intuyeron el tostón que les tocaría si seguían preguntando...
Cierto, porque si en algo soy BUENO es soltando tostones a los niños...
¡qué grandes son los niños!
Cristina
Ciertamente.
Buen artículo, Javier. No deja de ser curioso lo trascendental de este debate infantil. En realidad Rousseau afirmó que el hombre era bueno por naturaleza y que era la sociedad quien lo corrompía. Yo prefiero estar de acuerdo con él. Marta
Gracias, Marta, eso sí, con algo de retraso.
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